Vitín Paz: la trompeta que conquistó el mundo desde Panamá
Hay instrumentistas que tocan bien. Y luego hay quienes hacen que su instrumento cuente una historia que el mundo entero quiere escuchar. Víctor Nicolás Paz Solanilla, conocido artísticamente como “La Trompeta de las Américas”, nació el 30 de agosto de 1932 en la ciudad de Panamá, y desde su primer soplo a una trompeta supo que ese sería el único camino de su vida.
Su padre, Víctor Nicanor Paz, era trompetista, maestro de instrumentistas y director de la Banda de Música del Cuerpo de Bomberos de Panamá. Su madre, Silvia Solanilla de Paz, era educadora. Crecer entre notas musicales no fue casualidad: fue destino. Fue al lado de su padre, en la Banda del Cuerpo de Bomberos, que se estrenó como trompetista desde que tenía 13 años hasta los 19, cuando comenzó a mostrar su talento como primera trompeta y a llamar la atención de músicos más experimentados.
En sus propias palabras, el maestro lo resumió así: “Empecé mi carrera musical desde niño, oyendo a mi papá tocar su trompeta y a mi mamá cantando. Ellos dos siguen siendo mis principales maestros.”
Sus cifras
- Más de 6 décadas de carrera musical activa
- 36 años viviendo y trabajando en Nueva York
- Colaboraciones con más de 100 artistas de fama mundial
De Panamá al mundo
La primera salida internacional de Víctor Paz fue a Colombia en 1951, como trompetista de la orquesta de Armando Boza. Al año siguiente viajó a Venezuela, donde actuó como primera trompeta de la Orquesta de la Radiodifusora de Caracas. Ese fue el inicio de un recorrido que lo llevaría por toda América, Europa, Asia y África.
En 1963, cuando se gestaba el denominado “boom” salsero, Paz decidió establecerse en la ciudad de Nueva York, donde fue contratado como trompetista y arreglista de la orquesta de Tito Rodríguez, participando en producciones como In Puerto Azul, Venezuela, Carnival of The Américas y Palladium Memories. Hasta 1966, cuando decidió integrarse a la orquesta del “Rey del timbal”, Tito Puente, y posteriormente a la Orquesta de Machito.
Fue en Nueva York donde Vitín Paz se convertiría en una leyenda. En un medio ferozmente competitivo, el panameño se ganó el respeto de la élite musical mundial. Como recordó el cantautor Rubén Blades tras conocerse su fallecimiento: “En un medio tan competitivo como Nueva York, Vitín dio cátedra de trompeta y su excelencia le produjo la admiración y el respeto de todos sus colegas, además de acceso a oportunidades para integrarse a bandas que por lo general no contrataban a músicos latinos. Cuando se necesitaba al mejor trompeta, la frase era: ‘busquen a Vitín’.”
Los grandes con quienes tocó
La lista de artistas que contaron con su trompeta es simplemente asombrosa. Colaboró con Frank Sinatra, Dizzy Gillespie, Duke Ellington, Ella Fitzgerald, Nat King Cole, Quincy Jones, Ray Charles, Stevie Wonder, The Jackson Five, Tony Bennett, James Brown y Diana Ross, entre muchos otros. En el mundo de la música latina, participó en grabaciones y presentaciones con Celia Cruz, Eddie Palmieri, Ismael Rivera, Rafael Cortijo, Pete “El Conde” Rodríguez y las Fania All Stars.
“Con su lamentable deceso, Panamá se despide de un icono de la música de todos los tiempos y un panameño que siempre puso el nombre de su país en todo lo alto, junto con los mejores y más completos artistas de todos los tiempos.” — Carlos Aguilar, Ministro de Cultura de Panamá, 2021
Broadway y el cine: más allá de la salsa
Vitín Paz no se limitó a un solo género ni a un solo escenario. Dejó huellas en Broadway, donde trabajó en espectáculos como Barnum, Cabaret, Cats, Guys and Dolls, Sergeant Pepper, Liza Minnelli: The Act y Marlene Dietrich. Según su propio testimonio, en Cats tocó durante nada menos que diez años consecutivos.
Destacada también fue su participación en la banda sonora de la película The Mambo Kings (1992), protagonizada por Armand Assante y Antonio Banderas. La trompeta de Vitín Paz quedó registrada en los temas Beautiful María Of My Soul, Tanga y Sunny Ray. De hecho, fue su trompeta la que sonó en escena mientras Antonio Banderas interpretaba al personaje en pantalla.
Curiosidades de Vitín Paz
- La corneta robada a su hermano. De niño, sus padres le regalaron a su hermano una corneta y a él una flauta. Cuando su mamá salió del cuarto, Vitín le cambió la corneta por la flauta. Cuando su madre lo descubrió, él respondió: “¿Cómo tú sabes si eso lo puso el Niño Dios?” Así empezó todo.
- El estudiante eterno. Quienes lo conocían mejor le llamaban el “estudiante eterno” de la trompeta, porque nunca dejó de practicar su ejecución. Hasta sus últimos años seguía buscando sonar un poco mejor cada día.
- “No estoy retirado.” Hasta el final de su vida rechazó la palabra “retiro”. Lideró una Big Band, tenía una orquesta juvenil en la Universidad de Panamá y enseñaba a jóvenes entusiastas que soñaban con los grandes escenarios. Siempre con su trompeta en mano.
- La voz de Antonio Banderas… y su trompeta. En The Mambo Kings, Vitín tocó la trompeta en lugar del actor Antonio Banderas, prestando sus manos y su sonido a uno de los momentos más recordados de esa película.
- Fania en África, con Ali y Foreman de fondo. En 1974 viajó a África con las Estrellas de Fania para una actuación histórica que coincidió con la mítica pelea entre Muhammad Ali y George Foreman en Zaire. Música y boxeo en el mismo continente, en el mismo momento histórico.
- Diez años en Cats. De todos sus trabajos en Broadway, el más duradero fue el musical Cats, donde tocó durante diez años, convirtiéndose en una pieza irremplazable de esa producción legendaria.
- Un apodo ganado a pulso. Su sobrenombre, “La Trompeta de las Américas”, no fue un regalo de marketing. Lo hizo a diario por los escenarios, clubes y teatros de Europa, Asia, África y por toda América. De allí su alias artístico, ganado a pulso.
El regreso a casa y el legado educativo
Vitín Paz regresó a Panamá en 1999, luego de permanecer en Nueva York por un período de 36 años. Ya en su tierra, realizó presentaciones eventuales y enseñó música en la Universidad de Panamá. El hombre que había tocado con los más grandes del mundo volvió para asegurarse de que las nuevas generaciones panameñas tuvieran acceso a ese conocimiento. Su lema con los estudiantes era siempre el mismo: “El estudio y la verdad son la clave de la tranquilidad y la verdadera felicidad.”
En 2011, el Panama Jazz Festival dedicó su octava edición a Vitín Paz por su trayectoria en la historia de la música a nivel mundial. Fue uno de los muchos reconocimientos que recibió en sus últimos años, aunque él siempre prefería la trompeta a los aplausos.
Vitín Paz falleció el 3 de abril de 2021 a los 88 años de edad. Panamá y el mundo de la música perdieron ese día a uno de sus grandes embajadores.
